De no creer lo de Rosario Central, que con el 1-0 en Arroyito, arrancó ganando de forma temprana en su visita a Medellín, y lo aguantaba bien, más allá que el local se le venía encima. Pero en la última, Atlético Nacional encontró el 3-1 y se quedó con la clasificación a semifinales de la Copa Libertadores, en un partido que tuvo cuatro expulsados y escándalo en el final.

Eran todas sonrisas para el conjunto de Eduardo Coudet, que en el amanecer del encuentro se encontró con un dudoso penal a su favor, que Marco Ruben cambió por gol para complicarle la vida al local, que entonces estaban obligado a hacer tres tantos para enderezar la serie.

Había que frenarlo al mejor equipo de la fase de grupos del certamen, que sin ser mucho más, se le fue al humo a Central, que de todos modos bancaba el resultado y se aferraba a ese bendito gol de visitante. Pero en el cierre de la primera etapa llegó un más que inoportuno grito de Torres que empató el partido.

Encima, luego del descanso, pasaron solo 5 minutos hasta que Atlético logró ponerse al frente y quedar a tiro de la clasificación. Alejandro Guerra definió en el área luego de un mal movimiento defensivo del ‘Canalla’ y le dio aire a todo Medellín, que ahora estaba mucho más cerca de ganar los cuartos.

El partido ganó en dramatismo e intensidad, y también comenzó a ponerse más picante, aunque Central seguía estoico, aguantando con el global igualado pero con la ventaja del tanto en tierras colombianas. Sin embargo, todo comenzó a derrumbarse a partir de los 90 minutos de juego.

Primero, Burgos vio la segunda amarilla y dejó al conjunto argentino con uno menos. Después, también en tiempo agregado, entre Ruben y Franco Cervi se comieron, de forma insólita, el tanto que sellaba la clasificación. Y enseguida, llegó el gol de Orlando Berrío que terminó con el sueño ‘canalla’.

Berrio se burla del portero de Rosario Central tras marcar el gol de Nacional • 2016

Pasó de todo en el área, hasta que le quedó al delantero del ‘Verdolaga’, que la mandó a guardar para el delirio de todo Medellín. El atacante le gritó el gol en la cara al arquero Sebastián Sosa, y se armó el escándalo, que derivó en su expulsión y también en la de Damián Musto, que fue el que más reaccionó.

Quedaron los dos minutos más que agregó el árbitro, para que Giovani Lo Celso tenga una más para Central, y también para que el habilidoso volante le meta un manotazo a un rival, y entonces se vaya de la cancha con la roja directa.

La clasificación se le esfumó de las manos al ‘Canalla’, que tuvo todo para ganarlo pero se fue de Colombia con las manos vacías. El ‘Verdolaga’ sigue en la Copa Libertadores, salvó a Boca de cruzarse con un conjunto argentino en las semifinales y ahora se medirá contra el San Pablo del ‘Patón’ Bauza por un lugar en la final del certamen más importante de América.