El arquitecto esloveno Tomaz Camernik, formado bajo el ala de su compatriota y creador de la Bombonera y el edificio del Abasto Viktor Sulcic, tiene la intención de derribar los palcos que inauguró en 1996 Mauricio Macri para reconstruirlos preparados para soportar un tercera anillo, que significaría los 12 mil lugares extras

Los dirigentes se vieron seducidos por esta presentación ya que representa un término medio en la búsqueda de aportar más capacidad, dejando de lado la intención de Daniel Angelici de desembolsar 300 millones de dólares para la construcción de nuevo estadio apto para 80 mil hinchas.

También se evitarían proyectos alternativos como hundir el campo de juego 10 metros para agregar una popular circular (se inundaría el terreno por las napas) o la Bombonera circular de Jorge Ameal, ya que es compleja la compra de terrenos linderos por problemas legales o ser casas tomadas. Tampoco es viable la chance de desarrollar una cuarta bandeja ya que la estructura actual no la soportaría.

Mientras se espera por otras propuestas, deben resolver un problema en el de Camernik: la nueva construcción que se emplazaría sobre calle Del Valle Iberlucea invadiría el espacio aéreo de algunos de los domicilios que están en las inmediaciones. Para eso, deberán negociar tanto con los vecinos como con el Gobierno de la Ciudad.