Tras 13 años de sequía, Racing hizo su propio festejo. Luego de las fiestas en el Cilindro y el Obelisco, el plantel realizó un evento íntimo en un reconocido hotel. Fue en la noche de este lunes, donde jugadores, cuerpo técnico y dirigentes celebraron a lo grande.

Uno de los apuntados favoritos fue Independiente, a quien le dedicaron el típico cantito de un minuto de silencio. A altas horas de la madrugada, la noche se 'sacudió' al ritmo de la cumbia, ya que a pedido de Diego Milito tocó el grupo Agapornis. Quien dio la sorpresa fue Gustavo Bou: el goleador dejó de lado su tímida personalidad y se animó a cantar arriba del escenario.