Cristiano Ronaldo y la modelo española Desiré Cordero, de 23 años, se convirtieron en la nueva pareja de moda y aparentan estar muy enamorados. Sin embargo, los medios de comunicación se hicieron eco de que la relación entre ambos no tiene nada que ver con el plano sentimental.

La relación entre el jugador del Real Madrid y la antigua Miss España repite unos cánones parecidos a los que el portugués mantuvo con la rusa Irina Shayk, por lo que se comenzó a especular con la posibilidad de que se trate de una relación de conveniencia para mejorar y vender la imagen de ambos.

 

 

 

 

Los asesores de imagen de Cristiano son conscientes de que al jugador le favorece tener pareja, ya que suele estar ligado a una imagen narcisista y ególatra a través de sus acciones y sus comentarios en las redes, algo que no gusta a los patrocinadores y tampoco a la gente.

Por otro lado, tener novia transmite la idea de que el jugador está enamorado de alguien que no es él mismo y que se preocupa por otra persona, lo que seguramente beneficie su imagen. En el caso de Shayk sucede exactamente lo mismo.

De esta manera, los asesores matan dos pájaros de un tiro, ya que además de pulir la imagen de Ronaldo de cara a los anunciantes, se frenan las especulaciones sobre su estrecha relación con el marroquí Badr Hari, que tanto molesta a Florentino Pérez, presidente del equipo merengue.