La obra de Vincent Van Gogh (1853-.1890) ha sido analizada y estudiada por décadas pero un museo de Missouri, en el centro de Estados Unidos, realizó un extraño descubrimiento que estuvo oculto por 128 años. 

Se trata del cuadro Los Olivos, pintado en 1889, en el que hallaron incrustado un saltamontes entre las pinceladas cargadas de óleo cerca de la esquina inferior izquierda. 

”Intenté comprender la construcción del trabajo estudiando sus diferentes capas, y así fue como encontré el cuerpo de este pequeño saltamontes”, explicó Mary Schafer, directora del Museo de Arte Nelson-Atkins en Kansas City. Y agregó: “Es una forma divertida de darle un nuevo vistazo a este Van Gogh”. 

 

Detalle del saltamontes encontrado en el cuadro de Van Gogh

 

Van Gogh tenía el hábito de pintar al aire libre y era habitual encontrar en sus obras restos de polvo y briznas de hierba. ”Tuve que recoger cien moscas en los cuatro lienzos que envié, sin mencionar el polvo y la arena”, escribió el pintor holandés, por ejemplo, en una carta a su hermano Theo en 1885.

Según el paleontólogo de la Universidad de Kansas Michael Engel, no se encontraron signos de movimiento alrededor del insecto en el lienzo, lo que indicaría que ya estaba muerto cuando llegó allí.

Curadores y directores del Museo de Arte Nelson-Atkins se han embarcado en nuevos análisis, que incluyen rayos ultravioletas, rayos X y microscopio, de sus 104 obras para verlas bajo una nueva luz. Los Olivos es parte de una serie de 18 pinturas dedicadas a estos árboles y pintadas por Van Gogh en Saint-Rémy-de-Provence en 1889, en el manicomio donde fue internado. 

 

(EFE)