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Al terminar el acto sobre el recientemente inaugurado viaducto de Puente La Noria, Martín Insaurralde se acercó a Mauricio Macri para saludarlo con el brazo extendido, pero el presidente no amagó a darle la mano y, en su lugar, comenzó a caminar para la salida. Ambos caminaron un par de metros pegados, en los que algo se dijeron, pero nunca hubo saludo. 

El suceso puede ser casual, dirán algunos, pero no puede dejar de enmarcarse en los movimientos políticos que hubo por estos días. El intendente de Lomas se juntó a solas con Máximo Kirchner el miércoles y le aclaró que quiere que Cristina Fernández de Kirchner sea la que encabece la lista del FpV. 

Durante el año pasado, Insaurralde encabezó el grupo de intendentes denominado "Esmeralda", que mantenía una posición 'dialoguista' con el gobierno nacional de Mauricio Macri y el provincial de María Eugenia Vidal. Disgregados, parte de estos jefes comunales apoya a Florencio Randazzo, mientras que el lomense se encolumnó detrás de CFK.

Sobre la obra, el viaducto de Puente La Noria, mano hacia la provincia de Buenos Aires que mejorará la movilidad de 200.000 personas por día. Del acto también participó la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

"Estamos trabajando en el camino correcto, el del hacer, el del cumplir, el de decir la verdad, el de apostar a que cada vez exista más confianza entre todos los argentinos", señaló el mandatario al encabezar el acto en el tramo del viaducto ubicado en ingeniero Budge, en el partido bonaerense de Lomas de Zamora.

"Lo que hicimos fue trabajar para ustedes para cumplir con obras concretas que mejoran la vida de la gente porque acá, en hora pico, hacer 800 metros tomaba una hora", explicó Macri en la inauguración, de la que también participaron el intendente local, Martín Insaurralde; el secretario General de la Presidencia, Fernando De Andreis; y el ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich.