Con tan solo 10 años, Arya Permana pesaba 190 kilos. Su historia salió a la luz y al poco tiempo se hizo conocido como "el nene más gordo del mundo". Aparentemente, los caramelos y la comida chatarra formaban parte de su alimentación diaria.

Sin embargo, el humillante título que le otorgaron le sirvió a Arya, oriundo de Karawang, en Indonesia, a buscar un cambio para alimentar el sueño de convertirse en jugador de fútbol. Fue así que, gracias a su entrenador personal, Ade Rai, modificó su estilo de vida por completo a base de ejercicios y dieta. 

Según informó el portal Mirror, en tres años el indonesio logró perder 110 kilos y aún su entrenamiento sigue en curso.

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"Arya se convirtió en un símbolo de esperanza. Ahora la gente piensa 'Si Arya pudo bajar de peso, yo también lo puedo hacer", señaló su entrenador en dialógo con el medio Asia One.