No se sabe cuántas materias adeuda este adolescente que no tuvo problema en ponerse de rodillas a los pies de la profesora que debe tomarle el examen de una materia que tiene previa, pero no parece ser la única.

Mientras sus amigos arengan, divertidos por la escena que están presenciando, al mismo tiempo tratan de que la profesora le tenga consideración a su amigo.

Pero si algo falta era la opinión de la examinadora, quien dejó sin palabras a los presentes: “Pero si solo viniste cinco veces a mi clase”.