Más allá del patético chiste, que hizo que los funcionarios que lo acompañaban miraran al suelo, el Presidente insiste en burlarse de sus compatriotas. Pero también, intenta apoderarse del concepto que se asocia a los días soleados y de felicidad, como el ''día peronista''. Para él, este es un ''día cambiemos''.

Mientras inauguraba obras en la ruta nacional que atraviesa la argentina de este a oeste, el mandatario se dirigió al pueblo argentino para pedirle una vez más que resista el invierno ahorrando energía.

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