The New York Times dio a conocer la noticia sobre el último vuelo gratis de  Marilyn Jean Hartman que se escondió en la fila, ocultó su cara con el pelo y logró colarse en el avión de British Airways para cruzar el océano y llegar de Chicago, en Estados Unidos, a Londres. 

La primera vez que la detuvieron fue en 2014 cuando se coló en un vuelo de Southwest Airlines de San José a California. El año siguiente, sucedió lo mismo: logró viajar de Florida a Minnesota, sin pasaje ni identificación.

Pero en 2016 su plan falló y quedó detenida, pese a que ya tenía una pulsera electrónica que controlaba sus movimientos, aunque sí logró evadir numerosos controles de seguridad en Chicago.

Luego de ser deportada por las autoridades británicas,  un juez estadounidense le dictó libertad provisional a cambio de que se someta a un tratamiento psiquiátrico. Aunque nadie sabe si intentará volar nuevamente.