Por estas horas, en el barrio de Recoleta, más precisamente frente al bar La Biela, un grupo de activistas por los derechos de la comunidad gay realiza una manifestación callejera con pancartas que exigen el respeto por las identidades que eligen las personas, luego de que una pareja gay de mujeres sufriese una reprochable discriminación.

"El objetivo de este besazo, del tortazo que estamos convocando, es probar que cada vez somos más los que tenemos ganas de vivir libremente y menos la cantidad de gente que piensa como cavernícola", dijo Belén, bailarina y performer sobre lo ocurrido el lunes pasado a las 23.

"Es responder con una expresión de amor y de celebración de la diversidad a estos resabios de homo-lesbo-transfobia que todavía existen. Reiteramos el reclamo de la modificación de la Ley Antidiscriminatoria para que incluya la orientación sexual e identidad de género", destacó César Cigliutti de la Comunidad Homosexual Argentina CHA.

En un intento vano por dar explicaciones valederas, el administrador del histórico bar Joaquín Mauri relató una versión distinta: "Nosotros nunca nos metemos en esas cosas, lo que pasó fue que otro cliente se quejó de lo que estaban haciendo y se pusieron a discutir. Lo que no queremos es escándalo dentro del salón. Nadie la echó, ella se sintió agredida. Esta casa no discrimina a nadie, convivimos con clientes que la mayoría son de origen judío, armenio, árabe", agregó Mauri para dejar en claro su verdadera manera de pensar.

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