"Dos delegados se reunieron en el Ministerio con Ezequile Sabor, le pidieron la conciliación obligatoria y él dijo que no podía hacer nada, que lo sobrepasaba", contó Pablo Cich, uno de los trabajadores despedidos. 

En diálogo con el sitio El Destape, los epleados consideraron que si el conflicto los supera, los funcionarios deberían renunciar al cargo. Es que el ministerio es responsable de mediar en los conflictos laborales para acercar a las partes y velar por la mejor salida para los damnificados. 

"Si el cree que lo sobrepasa, que renuncie", opinaron. 

El Grupo Clarín decidió de manera intempestiva y sin seguir los pasos establecidos por la ley cerrar la imprenta AGR, dejando a 380 empleados en la calle. 

El martes efectivos de la policía Federal y Gendarmería reprimieron con gases y balas de goma a los trabajadores protestaban en la planta junto a sus familias y distintas organizaciones. 

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