No sé si merece mucho más análisis que el que ya tiene per se. Las declaraciones del excantante de La Bersuit son escandalosas. Si fuera hombre seguramente estaría avergonzado de que alguien así sea, hasta el día de hoy, una voz autorizada de mi género, un personaje al que se lo escucha, se lo entrevista, se lo consulta. Pero soy mujer. Y no hay nada más horrible que leer esas cosas siéndolo, pero no sólo eso sino también ver cómo hay quien defiende sus dichos misóginos y cero repudio a la violación.

Él fue a una escuela de periodismo a decir sus terroríficas verdades y un alumno rompió reglas y contó lo que en esa charla había sucedido. No se puede. “Lo que se dice en la charla de TEA queda en la charla de TEA”. Y acá hay que hacer una salvedad. Porque esta información se filtró. Él se supone que estaba en un ámbito privado. Se supone. ¿Cuán privado es una escuela de comunicación? ¿Cuán privada es una charla con alumnos? ¿Cómo podés andar por la vida diciendo esas atrocidades siendo una persona conocida sin darte cuenta de que tal vez te van a escrachar? Se me ocurre una respuesta aproximada: además de ser un desagrado para la humanidad toda, sos tonto.

Se cuestiona el papel de Ingrid Beck en todo esto, una de las integrantes del colectivo #NiUnaMenos y directora de la escuela en donde Cordera dio la entrevista. Es que, si bien repudió lo dicho por el cantante, puso un “pero” al decir que la charla era un off y no un on. ¿Es importante eso? ¿De verdad? Tenemos de este lado del ring a un señor que declaró que está bueno violar porque las chicas tienen “la conchita caliente” y del otro a una mujer que le pifió con un “pero”, ¿qué necesidad de cambiar el foco? ¿No son ya las declaraciones lo suficientemente fuertes como para no embarrar el debate y poner en duda algo tan noble como “Basta de femicidios”? No es ese el punto y, si hay alguna crítica por las palabras de una integrante de dicho colectivo, es adentro y no afuera.  

Y a ver. Está tan pero tan naturalizado que si tocás en una banda te cogés minitas que no sé por dónde empezar a desarmar. Hay chicas que tienen debilidad por los músicos, es cierto. Habrá que ver de dónde vine ese fetiche tan incuestionable y cliché. Si sos hombre y no tenés la suerte de ser estereotipadamente hermoso, tocate algún instrumento que con eso ya ganás porque a las muchachas les gusta el que sabe. El chabón que se perfecciona en algo atrae porque puede, hilando muy fino y ustedes disculpen, proveernos de un futuro mejor. Hasta hace no tantos años era maravilloso porque si triunfaba, podíamos ser mujeres de hombres exitosos y además de eso, artistas, con vuelo, con la humanidad superdesarrollada.

La impunidad de nuestros músicos salió a la luz con Cristian Aldana, luego con una denuncia por violación del cantante de 'La Ola que quería ser Chau', Ciro y su amor por las nenas de siete añitos y bueno, ahora este señor ridículo que parece hasta reivindicar a la violación como una herramienta para satisfacer a las minas (?) Pero estos muchachos no son así porque se cayeron de la cuna cuando eran chiquitos, a estos tipos los formó una sociedad que todavía tiene como costumbre tomar a las mujeres aunque las mujeres no quieran ser tomadas. Una sociedad que culpa a la víctima, que la tapa porque su humanidad y su piel es demasiado linda y el hombre no puede resistir sus pulsiones de meta y ponga. Una sociedad que te sigue contando que las mujeres están todas locas y que si dicen que no en realidad es un sí encriptado. Una sociedad que a nosotras nos dice que aunque sea sí, tenés que decir que no para no ser tan fácil y que te tomen en serio cuando, en estos términos y contextos, pasa absolutamente todo lo contrario.

El Pelado Cordera no nació de un repollo ni se crió entre monos, aunque así parece, el Pelado Cordera, mal que nos pese a muchas, es un sano hijo del patriarcado.

P.d: La nota la escribí antes de escuchar las declaraciones en las que él intentó explicar lo sucedido. Dijo que en realidad él estaba interpretando a un violador en la charla para generar repreguntas. También se comparó con Picasso y habló de interpretaciones y arte. La verdad es que la excusa del psicodrama suena más a coartada para despegarse de esto y poder promocionar, OH CASUALIDAD, su nuevo disco.

Aún así, este tipo siempre será el que subía a las chicas al escenario para tocarles el culo.