Vicky Cornell rompió el silencio en una entrevista para la revista People a poco más de un mes de la muerte de Chris, y culpó a los medicamentos recetados de afectar el estado de ánimo del músico, que luego lo llevó a tomar la drástica decisión. “No quería morir”, aseguró, agregando que si hubiera estado bien mentalmente, “sé que no habría hecho esto”.

El medicamento en cuestión es Ativan y uno de sus efectos secundarios es generar pensamientos suicidas. El remedio le fue recetado para ayudarlo a dormir, ya que en los últimos días se mostraba un poco cansado. “Eso era una señal de que algo estaba apagado”, dijo su esposa a la revista.

Además, contó cómo fueron las últimas horas de Cornell tras su show en Detroit. Vicky comenzó a preocuparse cuando vio que las luces de su casa, en Los Ángeles, se encendían y apagaban, una señal comandada por Chris a través de una aplicación de su celular. Al poco tiempo lo llamó por teléfono. “Él estaba en un tono violento”, afirmó. “Le dije: ‘Tenés que decirme qué tomaste’, y él sólo se puso violento. Ese no era mi Chris”, agregó.

Al ver que las cosas no andaban bien, Vicky llamó al guardaespaldas Martin Kirsten, quien le dijo que el cantante estaba tomando una doble de su dosis de Ativan. Con pánico, ella volvió a llamar a Cornell, quien no contestó, por lo que le pidió a Kirsten que vaya a su habitación de hotel, momento en que encontró al músico sin vida.

“Esa enfermedad puede asumir el control de uno y tener todo el poder”, afirma. Hoy, Vicky Cornell está enfocada en ayudar a sus hijos a sobrellevar la pérdida de su padre y asegura estar compartiendo el dolor de su familia por una razón importante: “Voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para asegurarme de que otros niños no tengan que llorar como los míos han llorado”.