Por primera vez en la historia un grupo de científicos fueron capaces de grabar imágenes de un ciervo -un animal herbívoro- devorando restos de carne humana. La inusual escena tuvo lugar en enero de 2015 en una granja de la Universidad Estatal de Texas, en Estados Unidos, donde estudiaban la descomposición del cuerpo humano.

El cadáver estuvo en la intemperie durante 182 días. En una de las fotos publicadas por la revista científica Journal of Forensic Scientists se puede observar al ciervo con una costilla en su boca.

"Fue el primer registro de un ciervo comiendo restos humanos", escribió uno de los autores del informe.

Es común que el lugar sea visitado a menudo por buitres, mapaches, pavos y zorros que van en busca de la carroña, pero no por un ciervo con apetito de carne podrida.

Los científicos creen que el animal no fue en busca de la carne, sino de minerales, ya sea calcio, sodio y fósforo, ausente en su dieta regular.