La Policía de la ciudad de Yakarta, en Indonesia, quemó más de 4.000 kilos de marihuana, provocando que una gran cantidad de vecinos sean hospitalizados por intoxicación.

El operativo de seguridad fue implementado en un suburbio de la capital de Indonesia. Servicios de emergencia locales comenzaron a recibir varias llamadas de personas con mareos y alucinaciones.

Las autoridades jamás pensaron que las quejas de los ciudadanos estaban siendo provocadas por sus propios agentes de seguridad.

Pese a que los policías realizaron la hoguera de cannabis con máscaras, no se molestaron en avisar a las personas de la zona del operativo.

Además, se destruyeron 1.800 kilos de metanfetamina y 2.538 pastillas de éxtasis.