Wade Seago y su hija salieron al jardín de su casa en Samson, Alabama, Estados Unidos, luego de escuchar a su perro, un schnauzer, que extrañamente no paraba de ladrar, ya que había visto un enorme jabalí. "Cruiser -la mascota- tenía a este enorme cerdo confundido con sus ladridos y sus movimientos", dijo el hombre.

Después de dispararle tres veces con su pistola calibre 38, Wade finalmente logró derribar al animal, al cual luego pesó en las básculas de una compañía de maní.

Según contó al medio The Associated Press, la idea es exhibir la cabeza del jabalí en su taller de taxidermia. El resto del animal fue llevado a la propiedad de un amigo.

"Hay tanta humedad que tuvimos que dejarlo colgado toda la noche. No confiaría en esa carne", señaló el hombre, agregando que no se arrepiente de matar al cerdo.

Según una ley que rige en el estado de Alabama, los cazadores tienen permitido matar cerdos salvajes en propiedad privada, ya que estos causan daños por millones de dólares. "No lo pensé dos veces antes de dispararle", expresó Seago. "Lo volvería a hacer mañana", concluyó.