El bar está situado en Krasnoyarsk, en la fría Siberia a 4 mil kilómetros de Moscú. Pero la particularidad no es la locación sino la idea que originó este particular lugar.  

Este bar tiene la peculiaridad de defender los preceptos del poderoso presidente ruso, Vladimir Putin, el exagente de la KGB. Por supuesto su máximo rival político es el mandatario estadounidense, por eso, hay varios detalles que dan cuenta de la rivalidad.

El Café Presidente se burla de la bandera norteamericana, y hasta tiene en sus baños el único papel higiénico con la cara de Barack Obama.

Dmitry Zhdanov, de 26 años, es uno de los dueños del comercio que lleva apenas un mes abierto, sin embargo dejó en claro que la idea es meramente comercial y no tiene ningún resentimiento personal en contra de occidente: "Soy neutral en relación con los políticos occidentales. Es sólo negocio, nada personal", le dijo al periódico británico Telegraph.