El feroz incendio de la torre Grenfell, en las cercanías del londinense barrio de Notting Hill, conmociona a los británicos no solo por el horror de las víctimas fatales- hasta el momento 17 aunque el número podría ser mayor- sino también por la desesperación de aquellos que no logran encontrar a un familiar. 

Las historias personales no dejan de sucederse, mientras muchos ciudadanos se solidarizan con los que perdieron todo y se acercan con donaciones y ayuda para los damnificados.

"Por favor sigan compartiendo la foto de mi sobrina que todavía no la han encontrado. Sé que hay gente que dicen que ya la encontraron pero la realidad es que no ha habido noticias de ella. Si saben noticias verificadas o la han visto en persona, por favor comuníquense. Pero si no, por favor no compartan información que simplemente no es correcta/verdad, gracias", escribió su tía, Ana Ospina, en un post de Facebook compartido por el diario The Independent.

Otra de las personas  buscadas- entre muchas otras- es Mohamed Neda, de 67 años, cuya esposa e hijo  están siendo tratados en un hospital pero sobre él no se sabe nada. Habitaba en el piso 20 del edificio de 24 y la última vez que fue visto, estaba herido pero seguía ayudando a los vecinos a escapar de las llamas. 

La jefa de bomberos de la ciudad, Dani Cotton, aseguró que los bomberos están traumatizados por no haber podido salvar a más gente en un edificio que fue consumido por las llamas de forma inmediata y que requerirá de una seria investigación para encontrar responsables. 

"Trágicamente, ahora no esperamos encontrar a nadie más con vida", exclamó Cotton y agregó: "La gravedad y el calor del fuego implican que sería un absoluto milagro que quedara alguien vivo".