Luego del paso del fuerte huracán María por Puerto Rico que dejó a la isla sumida en el caos, la devastación y la falta de servicios mínimos como agua y luz; la llegada de un crucero de lujo a su puerto fue vista como muchos como una forma de escapar al infierno que están atravesando. 

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Unas 2.000 personas se congregaron en el embarcadero de San Juan con ánimos de abordar el crucero The Royal Caribbean Adventure of the Seas aunque las autoridades limitaron la posibilidad de salir de Puerto Rico que se encuentra en plena emergencia. 

Funcionarios de Puerto Rico indicaron que solo 800 de los 1.000 turistas extranjeros varados en la isla podrían abordar, mientras que los otros pasajeros tenían que ser puertorriqueños o  amigos y familiares de empleados del Royal Caribbean. Esta restricción provocó tensiones entre aquellas personas que estaban a pleno rayo del sol con ánimos de dejar atrás días de caos e incertidumbre. 

“Hay algunos ancianos a bordo, también personas con condiciones médicas que requieren atención y que han tenido prioridad”, planteó José Izquierdo, director ejecutivo de la Compañía de Turismo de Puerto Rico, el centro de turismo oficial de la isla.

La lujosa embarcación hará paradas en St. Croix, donde recogerá a unas 750 personas, y en St. Thomas, donde subirá a 250 personas a bordo. 

Por otro lado, miles de personas siguen atrapadas en el sofocante aeropuerto de San Juan y algunos pasajeros indicaron que les habían anunciado que tal vez tengan que esperar una semana más por un vuelo.  

Otras compañías navieras prometieron colaborar con la evacuación de personas y ofrecieron donaciones para reconstruir la zona de los Cayos de Florida y el Caribe.