Fue el diario italiano La Repubblica que reveló la existencia de un balneario llamado Playa Punta Canna- en el que se hace un guiño entre el famoso destino de República Dominicana y el cañón de un fusil- en el que aquellos que anhelan y siguen sosteniendo los ideales de Benito Mussolini pueden encontrarse para un retozar al sol o darse un chapuzón en el mar. 

El balneario, regenteado por un admirador del Duce llamado Gianni Scarpa, se encuentra a tan solo 52 kilómetros de Venecia, cerca de la zona de Chioggia. Además de sus arenas blancas e infraestructura cómoda y funcional, la playa cuenta con imágenes del dictador como así también con carteles discriminadores. 

"Zona antidemocrática y bajo régimen"; "reglas, orden, limpieza, disciplina y severidad"; "defender la propiedad disparando a altura de hombre, si no te gusta, me ne frego"; "servicio sólo para clientes, si no, palo en los dientes"; "la ley de la justicia nace del cañón del fusil", son algunas de las leyendas que pueden leerse en la señalética del lugar.  

Pero uno de los carteles que más impacta es el destino para los judíos en la zona de duchas en el que puede leerse "Cámaras de gas, prohibido entrar"; como así también se les pide a los gays y lesbianas que no usen los baños destinados a heterosexuales. 

Scarpa, el dueño del balneario, además suele pasearse por el lugar con un megáfono para entretener a sus clientes con frases como "la democracia  me da asco", que "hay que exterminar a los drogadictos" o contra el Papa Francisco: "¿Él quiere construir puentes y no muros? ¡Entonces le construimos nosotros un puente de Roma a Buenos Aires y lo mandamos de vuelta a casa!", dijo el sábado pasado, según un audio publicado en La Repubblica.

"¡Hoy estoy muy contento! ¡Miren alrededor: hoy son 650 personas, pero ni siquiera hay una colilla en el piso! A mí la gente maleducada me da asco... Yo soy totalmente antidemocrático y estoy en favor del régimen. Ésta es mi casa y se vive bajo régimen. Estoy contento de que haya gente que haya entendido mi mensaje. La mayor parte lo entendió y quienes no lo entendieron se autoeliminan solos. Imagínense 650 personas de otras partes con un flujo de gente así, cuánta mierda habría dando vueltas. Ustedes saben mejor que yo que el 50% de la población mundial es mierda", gritó Scarpa con su megáfono en un día soleado. 

Repercusiones 

Desde la Asociación Nacional de Partisanos Italianos (ANPI) piden "la inmediata suspensión de la concesión" y se llamó a los turistas "boicotear" esta playa acudiendo a cualquier otra de las que existen en los 9 kilómetros de litoral de la veneciana Chioggia.

La ley italiana, desde 1993, castiga con hasta 6 años de cárcel los "gestos, acciones o proclamas legadas al nazismo o fascismo y que inciten a la violencia y a la discriminación por motivos de raza, étnicos, de religión o nacionalidad".

Agentes de la división de investigaciones generales y operaciones especiales (digos) ya han visitado "la playa del régimen" que se espera que sea desmontada en breve tras las presiones de diversos sectores sociales y políticos.