Los uruguayos hicieron historia en esta parte del continente y dieron por comenzada la venta de marihuana legal, luego de tres años de idas y venidas. Finalmente, miles de charrúas adquirieron su ración de cannabis bajo la regulación del Estado y distribuido a través de varias farmacias en todo el país.

Ya a primera hora de la mañana, decenas de personas se acercaban a los negocios y comenzaron a gestarse grandes filas de fumones. Dejando de lado estereotipos, personas de todas las edades y los estratos sociales se hicieron presentes para su porción verde: desde jóvenes hasta ancianos de más de 70, por ejemplo.

Todos obviamente debían seguir el proceso impuesto por el Estado, con previa inscripción. En el lugar, debían colocar el dedo en el lector de huellas dactilares para comprobar que efectivamente estuviera registrado como adquiriente de cannabis en el Instituto de Regulación y Control de Cannabis (Ircca).

En algunos momentos el sistema colapsó y eso generó que las filas se acentúen un poco más haciendo evidente que la gente estaba ansiosa por probar del cáliz cannábico. Sobre el final del día se habían agotado las entregas en la ciudad de Montevideo, donde unas 16 farmacias estaban habilitadas para el procedimiento.

Recordemos que cada negocio está habilitado para tener hasta 2 kilos de marihuana en stock, lo que corresponde a unos 400 sobres, que volaron en el transcurso de la histórica jornada.