El documental de Justin Bieber no podía fallar, pero así lo hizo. "Believe" se agitó como un gran éxito, pero resultó no ser lo que esperaba para los productores del largometraje.

Las beliebers no colmaron las salas de los cines como estaba previsto y la película apenas llegó al puesto 14 de las más vistas en el primer fin de semana en la gran pantalla.

De taquilla el documental lleva recaudados 4,3 millones de dólares, lo que si bien es muchísimo dinero, para los números de Hollywood es bajo.

Si comparamos a este documental con otros como los de la vida de Miley Cirus, Jonas Brothers y One Direction, resulta un pésimo resultado.

También si se toma como parámetro el primer film de Justin, "Never Say Never", que en 2011 consiguió recaudar 73 millones de dólares en los cines norteamericanos, con lo que el film se convirtió en un éxito de todos los tiempos.

La pregunta que se activa es si los reiterados escándalos que protagonizó el cantante, tanto arriba como abajo del escenario, comienzan a jugarle en contra a su imagen.

Su visita a la Argentina fue uno de los puntos de partida para sus polémicas, donde terminó su show antes de tiempo, barrió el piso con una bandera y protagonizó hechos escandalosos a la salida de un boliche porteño.