Pasó de todo en un lamentable episodio en el Ascenso. Jugaban Defensores de Belgrano y Deportivo Merlo, cuando un defensor del ‘Dragón’ le metió un tremendo codazo a un jugador adversario, que derivó en graves consecuencias para la víctima, que aún pudieron ser mayores.

Se iba el primer tiempo, cuando, tras una pelota dividida, Luciano Goux golpeó bruscamente con su codo en el rostro de Federico Turienzo. El delantero terminó con fractura de pómulo, y tuvo que ser trasladado al Sanatorio de la Trinidad, mientras que el agresor ni siquiera fue amonestado.

Turienzo primero fue atendido en el entretiempo, con la intención de regresar al campo de juego tras el descanso, pero finalmente tuvo que ser reemplazado ya que sentía mareos. Como no había otra ambulancia en la cancha del Defensores, se demoró el reinicio del partido más de 40 minutos.

Según informaron en la transmisión de TyC Sports, el futbolista herido tuvo que ser trasladado hasta el hospital, y el viaje del vehículo de emergencias demoró más de lo esperado. Como no había otro, tuvieron que esperar el retorno de la ambulancia para que vuelva a rodar la pelota.

Finalmente, se supo que el delantero agredido se encontraba en buen estado. Al respecto, el médico que lo atendió, Guillermo Tomas, explicó: "Tiene un hundimiento del arco cigomático, que es un hueso que está en la parte inferior de la cabeza y en la parte superior de la cara”.

“Por suerte no sufrió pérdida de conciencia, pero comenzó a sentir mareos y yo no puedo esperar a que él se descompense en un ámbito donde no tengo las condiciones adecuadas de asistencia”, remarcó el especialista, y agregó: “Por eso lo que correspondía era el traslado inmediato".

Por su parte, en diálogo con TyC Sports, el central de Defensores de Belgrano aseguró que fue “una jugada desafortunada”, y se excusó: "Es una lástima, pero esto es fútbol, y uno se va a cubrir porque también se lleva golpes; lamentablemente hemos chocado".