Su nombre es Orla Melissa Sloan, es la influencer de Instagram acusada de acosar a Mason Mount -el fútbolista de Chelsea- después de pasar una noche con él. La prensa de Inglaterra la bautizó como “El Bebé del Diablo” y también acosó a otras dos estrellas de la Liga: Ben Chilwell -experimentado jugador de Chelsea- y el joven Billy Gilmour, del Brighton. 

Orla evitará finalmente la cárcel por declararse culpable en el juicio abreviado que enfrentó y en el que fue condenada a 12 semanas de prisión en suspenso. 

La historia: Orla y Mason Mount mantuvieron relaciones sexuales de forma casual una noche en una fiesta del futbolista y siguieron un tiempo más en contacto. "Hubo comunicación entre ellos durante seis meses, después de lo cual el señor Mount decidió que la relación no iba a progresar a nada más y decidió terminar el contacto con la acusada. Después de esto fue sometido a un bombardeo de mensajes", expuso la fiscalía en el juicio. 

Tras ello, la mujer cambió de número de teléfono hasta en 21 ocasiones para poder seguir perpetrando su acoso contra Mount.  "Ella sabe dónde vivo y dónde entreno. Me preocupa que, como no puede ponerse en contacto conmigo, pueda aparecer en mi centro de entrenamiento", explicó Mason durante el proceso judicial. Mount no fue la única víctima de la acosadora. 

El caso del joven escocés Billy Gilmour, de 22 años, en Brighton, es más grave. El crack confesó que debió tomar pastillas para dormir después de sufrir el acoso de Sloan, y que admitió ante las autoridades del club la situación por la que pasaba. Brighton no dudó en reforzar las medidas de seguridad en torno a él y sus jugadores. 

"Esto ha tenido un impacto muy negativo en mí y en mi rendimiento en el campo. No he podido dormir y he tenido que recurrir a tomar somníferos", reconoció Billy Gilmour en declaraciones durante el juicio, y también que la mujer incluso le insinuó falsamente que había quedado embarazada de él. 

Tremendo.