"De Príncipe a Rey" es el lema que eligió Diego Milito para su partido despedida. Es la frase que resume su exitosa carrera, con dos goles en la final de la Champions League 2010, en el Santiago Bernabéu y con dos vueltas olímpicas con Racing, las únicas que dio la Academia en el último medio siglo. Pero la corona le llegó a el Príncipe por lo que hizo en el último tramo de su carrera: volvió a mediados de 2014, cuando Racing era un club casi acéfalo que había cerrado la peor temporada de su historia.

El aura del 22 cambió todo en la mitad celeste y blanca de Avellaneda. Hasta las energías. Fue el padre del #Racingpositivo, el slogan que llevó al equipo de Diego Cocca a ser campeón del Torneo Final 2014, así como había sido el paso a paso de Mostaza Merlo en 2001. Todos esos jugadores campeones volvieron a pisar el césped del Cilindro en lo que fue una fiesta racinguista, con homenajes incluidos al Equipo de José, campeón intercontinental en 1967, y al que ganó la Supercopa 1988. También estuvo presente en pedido de justicia para Nicolás Pacheco, el periodista partidario asesinado en la sede de Villa del Parque en 2013.

Unas 30 mil personas se acercaron a agradecerle al último ídolo de Racing, que este año ya había tenido su despedida llena de emoción, en mayo, ante Temperley y también había sido reconocido con su nombre en una de las calles laterales del estadio. Entre las 30 mil almas también estaba el entrenador de Independiente, Gabriel Milito, el hermano de menor de Diego, en un capítulo más de esta inédita carrera de rivalidades y éxitos que construyeron. Entre otras figuras estuvieron: Javier Zanetti, Iván Córdoba, Walter Samuel, Francesco Toldo, Roberto Ayala y Andrés D'Alessandro.

Esta fue la última vez de Milito en el césped del Cilindro con botines. Pero su vida seguirá ligada al club que pisa desde los 8 años. Como entrenador, manager, o dirigente seguirá aportando su experiencia y su capacidad para buscar un Racing más grande. De hecho, todo lo recaudado por este homenaje será destinado al Predio Tita, construido por sus hinchas en 1999, durante la quiebra del club. Milito y sus compañeros inauguraron la cancha 1 de ese predio en 2001. Ahora, aportará el dinero para construir un "Mini Cilindro", un estadio cubierto que sirva para distintos deportes, y también vestuarios para el plantel profesional.

No solo él seguirá ligado a Racing: su hijo Leandro, de 9 años, juega en infantiles. En uno de los momentos más emotivos de la tarde, convirtió de penal su primer gol en el Cilindro. Es zurdo, como el tío Gabriel. Después llegó el video que repasó los mejores momentos de la carrera de Milito, en Génoa, Inter, Zaragoza y la Selección. Llegaron las lágrimas. Y también el adiós.

"Se me acaban las palabras. Jamás imaginé algo tan grande como esto. La primera palabra que se me viene a la cabeza es gracias. Gracias a mis viejos que fueron los primeros que me apoyaron en esta pasión que uno lleva desde chico e hicieron un esfuerzo enorme. Gracias a mi mujer y mis hijos por apoyarme en cada momento y en esta loca aventura de volver al país, de perseguir el sueño que tanto tenía", empezó Milito su pequeño discurso ni bien terminó el partido.

"Gracias a toda mi familia, a mis amigos de la vida, a mis amigos del fútbol. A todos les quiero agradecer de corazón el hecho de compartir el día conmigo, es motivo de orgullo haber cosechado la amistad de ustedes y de los que no pudieron estar también. Están todos dentro de mi corazón y han sido fundamentales dentro de mi carrera". Además, le agradeció especialmente unas palabras a Sebastián Saja, quien no pudo asistir, y dedicó palabras especiales para Zaragoza de España, Inter de Milan y la Selección Argentina.

"Quiero agradecer por último a mi amado Racing Club. Es el club donde nací, me críe y me formaron como persona y logré todo como jugador. Vine detrás de un sueño y hoy se hace realidad. Me voy por última vez del Cilindro con el sueño realizado: irme con esta camiseta. Gracias a cada uno de ustedes, tengo ganas de abrazarlos a todos. Voy a estar en deuda de por vida con este club. Una vez más demostraron lo que son, llenando el estadio. Son increíbles", señaló un emocionado Príncipe, mientras la gente coreaba "Milito es de Racing, de Racing no se va".

Racing 2001: Gastón Pezzuti; Martin Vitali, Francisco Maciel, Gabriel Loeschbor, Carlos Arano; Alex Viveros, Adrián Bastía, Javier Lux, Vicente Principiano; Maximiliano Estévez y José Chatruc. Ingresaron: Gustavo Arce y Milito.

Amigos de Milito: Francesco Toldo; Javier Zanetti, Nicolás Burdisso, Roberto Ayala, Walter Samuel; Rodrigo De Paul, Fernando Quiroz, Maxi Rodríguez, Sebastián Romero; Milito y Lisandro López. Ingresaron: Sixto Peralta, Adrián Giampietri, Córdoba, Lucas Rimoldi.

Racing 2014: Juan Musso; Iván Pillud, Nicolás Sánchez, Claudio Úbeda, Germán Voboril; Gastón Díaz, Ezequiel Videla, Luciano Aued, Gastón Campi; Milito y Gustavo Bou.

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La Nación Deportes