Al cuarto de hora, Lorenzo Insigne, que hizo sufrir mucho a Carvajal, soltó un disparo lejano que se fue fuera rozando el palo derecho de Keylor Navas (13') avisando de lo que llegaría diez minutos más tarde.

El delantero italiano conectó con Marek Hamsik, quien asistió al belga Dries Mertens para que abra el marcador con un disparo cruzado (24'). El tanto envalentonó al conjunto local, que hizo temblar el arco del Real Madrid varias veces en la primera mitad.

Tras el descanso, el equipo de Zidane se serenó y tuvo una rápida reacción. Sergio Ramos se elevó entre los defensas locales para marcar de cabeza tras un tiro de esquina ejecutado por Toni Kroos (51'). El gol fue un baldazo de agua fría para el Napoli, que hasta ese momento estaba a tiro de la clasificación.

Pero eso no fue todo. Pocos minutos después, nuevamente Ramos se elevó en el área rival tras un córner de Kroos, cabeceó y esta vez Mertens desvió la pelota, que terminó en el fondo de la red (57').

Este segundo tanto desarboló al Napoli y animó al Real Madrid, que tomó las riendas del partido. Beneficiado por el cansancio de los locales que empezaron a acusar el esfuerzo desplegado en el primer tiempo, los blancos terminaron rematando el encuentro con un gol de Morata en el tiempo adicional.

Así, el actual campeón del certamen ganó la serie por 6-2 y se clasificó a los cuartos de final.