"Perdón, como vicepresidente de Central, no es nada con el cuerpo. Hay absoluto respeto. Pero, entienda que por una cuestión de antecedentes, me gustaría tocar bolillas y quedarnos con la tranquilidad de transmitirles a nuestros socios", fueron los polémicos dichos de Luciano Cefaratti durante el sorteo de árbitros correspondiente al partido que se disputará entre Boca y Rosario Central por los cuartos de final de la Copa Argentina en Córdoba.

El momento en que Cefaratti toca las bolillas antes del sorteo

El inusual pedido del vice surge a partir de la polémica final entre ambos equipos en noviembre del año pasado por el mismo certamen, donde el árbitro Diego Ceballos cobró un penal inexistente a favor de Boca y le otorgó un gol en posición adelantada, lo que permitió al xeneize ganar la copa y clasificarse a la Libertadores.

Angelici no se quedó callado y cuestionó la actitud de Cefaratti durante una conferencia de prensa donde presentó la Expo Boca. “No creo que con la experiencia de un árbitro como Loustau se deje presionar por cosas como éstas. Lo de las bolillas fue una estupidez infantil, una payasada, pero cada uno es dirigente  y actúa como su consciencia le dice. A Boca Juniors le daba lo mismo que nos dirija cualquiera de los dos -Herrera o Loustau-.

Loustau dirigiendo a Boca

El presidente de Boca, además, defendió al arbitraje al asegurar que “ninguno quiere equivocarse”, y siguió: “ni siquiera se puede decir que esto es folklore -lo de Cefaratti-, es falta de experiencia o no conocer cómo se manejan las cosas. Los árbitros no patean, no cabecean, son los jugadores los que tienen que hacer los goles. Cuando te perjudican te dan ganas de matarlos, pero con la repetición es fácil marcar los errores”, conluyó.