Argentina puso este lunes en órbita sus primeros nanosatélites comerciales, que miden menos de un metro de altura y llevan dos nombres bien “nacionales”: Fresco y Batata.

El desarrollo de los nanosatélites fue realizado por la empresa privada Satellogic, creada por Emiliano Kargieman con apoyo del Ministerio de Ciencia y del Invap (espacio mejorado y revitalizado bajo las políticas públicas del kirchnerismo). 

Fue Kargieman quien confirmó el lanzamiento desde su cuenta de Twitter: “Tenemos confirmación de la estación en Bariloche: Fresco & Batata están saludables y enviando fuertes señales. El lanzamiento es 100% exitoso”, escribió en inglés.

También fue a través de las redes sociales que se hizo eco de esta noticia por sus peculiares nombres. 

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La compañía que ahora puso en órbita a Fresco y Batata es la misma que ya había tenido otros logros en el espacio. En abril de 2013 lanzó el Capitán Beto, en noviembre de ese mismo año a Manolito, y en junio de 2014 el satélite Tita. “En los tres primeros probamos tecnología. Con estos dos ya podemos ofrecer servicios”, explicó Kargierman al diario La Nación.

Los nano satélites permitirán monitorear campos, cultivos, industrias petroleras e infraestructura en tiempo real. Para eso, cuentan con tres cámaras de un metro de resolución: una multiespectral, otra hiperespectral y otra térmica.