En plena investigación para determinar las causas del accidente del avión que trasladaba al equipo del Chapecoense, y que derivó en 71 muertes, se filtró el plan de vuelo de la aeronave de la empresa LaMia, que podría revelar las responsabilidades de la tragedia.

De acuerdo con el documento de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (AASANA), el piloto no cumplía con varios requisitos para poder despegar, y por eso una funcionaria de la entidad boliviana recomendaba cambiar el plan de vuelo, según el portal Ámbito.com.

 

Plan de Vuelo. Fuente: Ámbito.com

 

En el documento que se debe presentar antes de un despegue, y al que accedió el medio mencionado, se observa que en el ítem "Destination" que Miguel Quiroga, quien completó el formulario por parte de la empresa, ubicó la sigla "SKRG" que es en terminología aeronáutica la que corresponde al aeropuerto José María Córdoba de la ciudad de Medellín. 

En el mismo plan de vuelo se presentó como terminal de emergencia a "SKBO", es decir el aeropuerto El Dorado de la ciudad de Bogotá, sin mencionar una segunda alternativa como pide dicho trámite. Entre ambas terminales existe una distancia unas 175 millas náuticas, algo más de 300 km de distancia, ubicándose la capital colombiana al sureste de Medellín.

Además, como se observa en el Plan de Vuelo, el combustible a emplear estaba al límite operativo de la aeronave RJ85, que el fabricante estipulaba cerca de los 3 mil kilómetros de autonomía, siempre en condiciones normales de meteorología y de tránsito, pero con el siguiente agravante: las normas aeronáuticas sostienen que además del destino y la alternativa se debe contar con combustible suficiente para 30 minutos adicionales aparte del segundo aeropuerto.

 

Informe de la funcionaria de la AASANA. Fuente: Ámbito.com

 

Por su parte, en otro documento al que accedió el mismo medio, se encuentra el descargo interno que realizó Celia Castedo Monasterio, funcionaria del aeropuerto Viru Viru de Bolivia, que al observar el Plan de Vuelo, protagonizó una discusión con el despachante de la empresa LaMia marcándole al menos cinco observaciones con respecto a la seguridad de vuelo.

Así, según su propio relato, la funcionaria se peleó con Alex Quispe, de LaMia, ya que le solicitaba, sin éxito, que coloque un segundo aeropuerto de emergencia, y le recriminaba que el tiempo de vuelo era igual a la autonomía del avión.