El francés Jimmy Gressier pasó un momento vergonzoso cuando estaba por llegar primero a la meta final del maratón en el marco del Campeonato Europeo sub-23 de cross country, en Tilburg, Holanda, y el video no tardó en viralizarse.

El maratonista, al tener una gran ventaja sobre el segundo, se tomó su tiempo para tomar dos banderas francesas que llevó en cada mano y luego se deslizó de rodillas sobre el agua y así poder cruzar la línea de una manera épica.

 

 

Sin embargo, en medio del deslizamiento sus rodillas quedaron clavadas, su cuerpo se fue para adelante y su cabeza pegó contra la línea sin siquiera cortarla. Si bien se quedó con la gloria, también se fue humillado.