Sabrina Sabrok, la famosa actriz porno argentina, volvió a entrar al quirófano, su segunda casa, para tener el trasero más grande del mundo y tener un lugar en el libro de los récord Guinness.

"A mí me encanta operarme y siempre busco hacerme más, me da cierta emoción la anestesia y el hecho de lo extremo, saber que voy a despertarme y voy a estar totalmente cambiada. No siento miedo ya", dijo la modelo a Infobae después de someterse a su cirugía número 53.

"A estas alturas no me da miedo, me da más miedo un accidente y otra cosa, pero yo me cuido muchísimo, soy muy sana del cuerpo, mentalmente no sé, pero en cuanto al cuerpo, sí. Yo tomo mucha agua, me cuido las comidas, no fumo, no tomo, no me drogo, entonces eso me ha ayudado", agregó.

 

 

Con este nuevo implante la modelo busca darle otro toque a sus videos porno. "Obviamente que lo uso para grabar mis videos porno y quiero grabar el video anal más perverso de la historia, quiero hacer un video anal súper hardcore".

A pesar de las críticas que recibe por algunos usuarios, a Sabrina no le importa que le digan que es de plástico. "Muchas mujeres me critican, pero mi idea es ser toda de plástico, verme como una muñeca de plástico, siempre fue mi idea desde que empecé a operarme hace más de 10 años. Entonces no me molesta, es más, me halaga que me digan que me veo de plástico, yo quiero verme artificial".

 

 

Asimismo señaló que su esposo, con quien graba todo el material para adultos, la apoya en todas su decisiones y que no podría estar más contenta con el resultado. “Cuando uno es adicto a las cirugías, pasa un mes y te empiezas a ver normal porque ya te acostumbras. Al rato voy a querer más, pero tiene que pasar un tiempo para que la piel se estire y haya espacio para un nuevo implante".

 

 

“Los labios quiero más todos los días. Sí voy por más, siempre quiero más. No voy a parar. Me encanta esta onda de las cirugías plásticas", concluyó en la entrevista brindada a Infobae.