En estos días de calor extremo hay algunos trabajos que se vuelven casi inhumanos, como el de estar corriendo tras un camión recolectando basura.

Hace unos días se vio a un recolector de San Martín dándose un chapuzón en una pileta para seguir con su trabajo y ahora en Rosario tomaron su ejemplo y decidieron imitarlo.

Lejos de enojarse, los dueños de las piletas prefieren dejarlas en la vereda y darle la posibilidad a los recolectores de refrescarse un poco.