Tomás, su nombre elegido luego de contarle a su familia, compañeros, compañeras, amigos y amigas que era un chico trans, sufre la discriminación por parte de las autoridades del Instituto Ricardo Guiraldes de Banfield donde cursa el secundario y no respetan su identidad autopercibida.

La negativa de la escuela a llamar a Tomi por su nombre autopercibido y seguir llamándola "ella" y "Lourdes" es firme. Alegan que "todo proceso es paulatino" y que hasta que el cambio registral no esté inscrito en su DNI, seguirán llamándolo con lo que Tomi denomina su "nombre muerto". "Mis padres por supuesto están dispuestos al cambio registral, pero Tomás no lo sentía como algo fundamental para hacerlo de inmediato. Tiene 13 años y no hay demasiadas situaciones en las que use el DNI en la vida cotidiana", sostiene Selene, hermana de Tomi.

La ley prevé la situación por la que atraviesa Tomi y establece cuál tiene que ser la conducta de la institución. La directora, según Selene, esperó a su mamá en la segunda reunión con la ley sobre el escritorio, de modo que" no puede ignorarla".

ARTICULO 12. — Trato digno. Deberá respetarse la identidad de género adoptada por las personas, en especial por niñas, niños y adolescentes, que utilicen un nombre de pila distinto al consignado en su documento nacional de identidad. A su solo requerimiento, el nombre de pila adoptado deberá ser utilizado para la citación, registro, legajo, llamado y cualquier otra gestión o servicio, tanto en los ámbitos públicos como privados.

Cuando la naturaleza de la gestión haga necesario registrar los datos en el documento nacional de identidad, se utilizará un sistema que combine las iniciales del nombre, el apellido completo, día y año de nacimiento y número de documento y se agregará el nombre de pila elegido por razones de identidad de género a solicitud del interesado/a.

En aquellas circunstancias en que la persona deba ser nombrada en público deberá utilizarse únicamente el nombre de pila de elección que respete la identidad de género adoptada.

 

Fuente: TN - Nota de Miriam Lewin