Mientras las instituciones religiosas comienzan a ser cada vez más cuestionadas en el mundo, dado que sus tradiciones y valores chocan cada vez más con los nuevos derechos y libertades de este siglo, algunos miembros empiezan a ver la necesidad de agionarse. 

Es el caso del párroco católico Rubén Capitanio que en esta Semana santa aseguró en su cuenta de Facebook: "Soy sacerdote católico. EN SEMANA SANTA COMÉ LO QUE QUIERAS O LO QUE PUEDAS. La vida cristiana no pasa x el estómago sino x el corazón. Y si querés hacer sacrificio, ABSTENETE DE SER INDIFERENTE SIN COMPROMETERSE CON LOS QUE SUFREN”. 

 

A cargo de la Parroquia Señora de Luján de Centenario, cercana a Neuquén capital, Capitanio fue celebrado por sus seguidores ante un gesto que parece mínimo, pero que también da cuenta de contemplar- ya sea con algo tan básico y necesario como la comida- que ciertas tradiciones no hacen a la fe. 

Capitanio es conocido también por su postura crítica ante el rol de la Iglesia católica en al dictadura: “La Iglesia fue cómplice del terrorismo de Estado”y agregó cuando participó en 2007 en el juicio al del excapellán de policía Christian von Wernich: “La Iglesia no mató pero no salvó (…) fue una madre que no buscó a sus hijos”