El gobierno porteño mandó a tapar murales y pintadas en favor de los Derechos Humanos y como repudio a la Dictadura Cívico Militar que dejó 30 mil desaparecidos. 

En otro acto de violencia institucional contra los reclamos de DDHH en el país, Larreta borró un mural donde decía: "Son 30.000" y también algunos pañuelos que se pintaron en las baldozas de Plaza de Mayo, como históricamente estuvieron hace muchos años hasta que el gobierno de Macri los quitó. 

Parecida reacción fue la que tuvieron los sectores que defendían a los represores y genocidas, borrando los pañuelos de las plazas y los murales que recuerdan a los miles de desaparecidos por la Dictadura. 

 

Martín Suárez on Twitter