La historia hubiera desvelado a Roberto Arlt, admirador de estafadores de baja monta. La historia de Nicolás Nicolás Fondado, de 33 años, no es digna de la pluma del autor de Juguete Rabioso. 

Fue así: la semana pasada este hombre oriundo de Coronel Vidal, provincia de Buenos Aires, desapareció y su familia había denunciado que nada se sabía de él. Horas más tarde, su vehículo -una camioneta- fue encontrado a la vera de la ruta 11, con las llaves puestas, una carta de puño y letra en la que pedía perdón y una remera enredada en las ramas de un acantilado.

Todo parecía indicar que Fondado se había quitado la vida. Entonces para hallar su cuerpo, la Provincia movilizó rescatistas, policías y bomberos, que trabajaron durante horas.

“Hicimos un rapel a unos 1500 metros del vaciadero, hacia el lado norte. Descendieron cuatro rescatistas, dos en sentido norte y dos en sentido sur. Hicieron rastrillaje, siempre atentos al estado de las mareas”, indicaron fuentes del caso. Pero todo fue en vano.

Sin rastros de Fondado -con antecedentes de desapariciones temporarias por sus deudas- más que sus pertenencias en el vehículo, los investigadores comenzaron a sospechar hasta llegar al fondo de la verdadera historia.

Desenlace

El hombre de 33 años había escapado de Coronel Vidal luego de estafar por sumas millonarias a familiares, amigos y vecinos de esa localidad bonaerense, a quienes le pedía dinero en pesos para comprar dólares. ¿Y para qué? Por su adicción a los juegos de azar.

Según fuentes de la investigación, “pedía a la gente sus ahorros y les decía que se los cambiaba por dólares a un precio más barato. Estafó a medio Coronel Vidal”.

Allegados de Fondado rastrearon su celular y aportaron datos claves para dar con el paradero del estafador, que finalmente fue encontrado. ¿Dónde? En un hotel de Mar del Plata bajo una identidad falsa.

Marche preso

Fondado fue detenido y ya declaró por su propia voluntad ante la fiscalía, acusado de cometer un pseudocidio, fingir su propia muerte, y estafa, claro.

En la DDI señalaron que "el comportamiento de este sujeto causó una importante erogación al fisco ya que se utilizaron recursos humanos y logísticos en vano".

En tanto, la policía repudió: "Con su accionar, Fondado permitió suponer intensiones de suicidio tanto en el hecho de abandono de su vehículo con llaves puestas como por su remera arrojada al acantilado y a la postre reconocida por sus familiares, cuando en realidad sus verdaderas intensiones eran eludir el pago a sus acreedores".

Pichón de Cositorto...