Julio Rivas, abogado defensor de Leopoldo Luque, uno de los principales imputados en la causa por la muerte de Maradona, solicitó a la Justicia que también sean investigados el médico clínico Pedro Di Spagna y el neurólogo Jorge Macías.

Son los dos profesionales que habían sido designados por Swiss Medical para hacer controles durante la internación domiciliaria de Diego en la casa del Tigre.

Tal consta en la causa, ambos sólo pudieron ir a visitar a Maradona a la casa del barrio privado San Andrés el 12 de noviembre, es decir, al día siguiente de haber llegado desde su externación en la clínica Olivos.

En cambio, la segunda vez que quisieron ir a hacer un control, el 18 de noviembre, Diego y su entorno no quisieron recibirlos y se quedaron en la puerta del barrio privado.

Ambos estaban dentro del grupo de WhatsApp llamado “Tigre”, donde los enfermeros reportaban todas las novedades sobre Maradona y donde quedaron evidenciadas algunas falencias de la internación.

 

Incluso, en ese chat cuyos mensajes se hicieron públicos, Di Spagna es quien mostró su preocupación por lo dificultoso que era Diego como paciente al afirmar: "Cubramos la parte legal. Dios quiera que pase bien el fin de semana y que esté lo mejor posible. Pero si hay algún evento desfavorable, quedemos cubiertos”.

En un intento por desligar a Leopoldo Luque, el abogado Rivas afirma ante la Justicia que “en dicho grupo en forma diaria los enfermeros reportan el estado y evolución y en él se observa que tanto el médico clínico Pedro Di Spagna como el médico neurólogo Macías, actúan controlando y medicando al paciente dando las instrucciones medicas a los enfermeros”.

Por ello, el abogado le pidió a los fiscales que definan la situación de Di Spagna y Macías, ya que a su criterio “estarían en el mismo plano de responsabilidad” que la médica coordinadora de Swiss Medical, Nancy Forlini, una de las dos nuevas imputadas que el lunes tuvo la causa.

Este jueves se cumplen tres meses de la muerte del capitán argentino. Descansa en paz Diego.