La línea B de subtes es la más utilizada para trasladarse en la ciudad de Buenos Aires y con el incremento de las temperaturas, propio del verano, las quejas de los usuarios aumentan dada la falta de ventilación de los coches y estaciones.

Según se informó en el sitio especializado Enelsubte.com, los viejos vagones Mitsubishi y los no tan viejos CAF 6000 cuentan con refrigeración pero suelen circular con los equipos apagados para disminuir el consumo. A esto se le suma la mala ventilación de las estaciones, la más calurosas de todas las del subterráneo, por defectos propios de la construcción.

Luego de un año de servicio reducido por "obras para la puesta en marcha de trenes con aire acondicionado", sólo cinco formaciones de un total de 14, se encuentran en funcionamiento. Además, como el consumo energético de estos trenes es muy elevado, en raras ocasiones los cinco funcionan al mismo tiempo y, cuando lo hacen, funcionan con la refrigeración apagada.

A esta situación se suma que Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) licitó la adecuación de los sistemas de ventilación de las líneas A y C pero no de la B, pese a que en 2014 se había anunciado una obra de más de $500 millones para resolver esta problemática en la línea más utilizada.

De momento cuentan con ventilación las estaciones Tronador, Los Incas, Echeverría y Rosas, las más nuevas de la línea, y Pasteur y Callao, del tramo antiguo, cuya ventilación instaló Metrovías a principios del 2000. El resto de las estaciones podrían ser destinatarias de estas obras recién para el 2019.