Con 25 años, Otis fue encontrado culpable de tentativa de homicidio a un policía, y condenado a 44 años de cárcel en una prisión federal de los Estados Unidos.

Durante todo ese tiempo, Otis nunca disfrutó de un permiso penitenciario, no utilizó aparatos tecnológicos, ni utensilios modernos, ni tampoco tuvo mucho contacto con familiares.

Ahora, con 69 años de edad, se le concedió su libertad y encontró prácticamente un mundo nuevo. Esta experiencia fue grabada en video y lo publicaron para que te lo mostremos.