Una antigua iglesia sueca debió ser vendida por una congregación religiosa, ya que no lograron pagar los altos costos de manutención.  Además, la estructura, obras de arte y las pinturas, se hubiesen visto comprometidas.


Una familia se ofreció a comprar la Iglesia, aunque debieron comprometerse a mantener la estructura y todas las obras de arte.


Ingeniosamente los nuevos propietarios lograron convertir la iglesia en su nuevo hogar, con cocina, baños, habitaciones y living incluido. Sino mirá las fotos.