Sergio Rodrigo López, de 30 años, y Héctor Maldonado, de 46, fueron los hombres que abandonaron sin ningún tipo de remordimiento a Valentina Urbano en el hospital San José. 

Por estas horas, la gente publica sus imágenes en las redes sociales para escracharlos públicamente y que se conozcan los rostros de quienes están acusados de proveerle la droga que la terminó matando. 

 

 

Los datos de la autopsia revelaron que Velentina murió tras consumir cocaína y determinó que, horas antes, había mantenido relaciones sexuales, aunque en un principio no habría sido violada. 

Su deceso fue por insuficiencia respiratoria y el cuerpo no tenía golpes ni signos de estrangulamiento, como tampoco disparos de armas de fuego como se dijo en algunos medios.