"Me mandé un moco", le escribió Chirino esta mañana temprano, cuando ya la prensa se hacía eco de la noticia porque el hombre permanecía todavía atrincherado en su casa. 

 

 

El femicida, que estuvo nueve horas encerrado en una casa de la localidad platense de Tolosa tras matar a su hijastro de 10 años y herir a su pareja, murió tras tras dispararse un tiro en la cabeza poco antes de que ingrese el Grupo Halcón. 

En los mensajes, el amigo le pidió varias veces que se entregue y que se entregue y que deje de "hacer cagadas". Sin embargo, Chirino eligió quitarse la vida. 

 

 

Según confiesa el victimario en los mensajes, su agresión se produjo después de que ella se escribiera con el padre del hijo. "Esta hija de puta le mandaba mensajes al lado mío", escribió. 

"Me empezó a maltratar un rato y no dí más, vieja", justificó en otro pasaje.