Los cadáveres de niños entre 1 y 8 años fueron hallados en un descampado, luego de estar desaparecidos en Carolina del Sur durante una semana. La Policía del Condado de Smith (Mississippi)  apresó al padre de los menores que confesó el crimen.

Timothy Jones, confesó que mató a sus propios hijos antes  de abandonar sus cadáveres en algún lugar entre Greenville y Camdem (Alabama). Fue la madre, divorciada de Jones, la que reportó a la policía la desaparición de los niños.

El hombre fue apresado cuando la policía detectó un fuerte olor proveniente de su auto, en el que hallaron químicos usados en la producción de metanfetaminas, marihuana sintética, lejía, ácido muriático, sangre y otros fluidos corporales.

Todavía se desconocen los motivos de semejante acto de salvajismo.