El papa Francisco tuvo una reacción particular cuando una monja le preguntó si la besaría. El intercambio tuvo lugar este miércoles, al comienzo de la audiencia general semanal del pontífice. Mientras Francisco saludaba a los peregrinos dentro de la sala de audiencia papal, en la Ciudad del Vaticano, una monja extendió los brazos intentando atraer su atención.

"¡Beso, papa!", dijo la monja en italiano. El papa Francisco aceptó el pedido. Pero puso una condición: "¡No muerdas!". "¡Tengo miedo! ¡Muerdes! Te daré un beso, pero mantén la calma, ¡no muerdas!", respondió el pontífice y luego se inclinó para darle un beso en la mejilla.