Así se embarra la cancha, así se siembra la incertidumbre y así se intentan desligar de sus responsabilidades los uniformados. En un combo peligroso, los principales sospechosos por parte de la familia de Santiago y las organizaciones de derechos humanos que investigan las irregularidades en este proceso, hablaron primero con Clarín que con la justicia.

Así de burdo es el desempeño del poder judicial en esta causa, en la que se ordenan medidas de distracción mientras se ocultan y se dilatan resoluciones para investigar a los uniformados. Después que Escola -jefe gendarme de Esquel, que apoyó el operativo en PU Lof de Cushamen- apareciera en Clarín, Fabián Méndez -que fue separado de sus funciones en total hermetismo- negó la represión en una nota con PPT, el programa de Jorge Lanata en Canal 13.  

De sus palabras se desprende que dejó a cargo a Escola y se retiró hasta Epuyen durante el operativo, para "hacer contacto con mi jefe" y para "ocupar los sanitarios", mientras que a su regreso "ya había pasado todo".

 

 

Este lunes, el periodista de Tiempo Argentino Juan Alonso, que sigue la investigación desde la región, informó que recién dentro de 48 horas comenzarán a realizarse las pericias sobre las comunicaciones telefónicas entre los responsables del operativo.

Además, en una serie de tuits reveló cómo actúa el Ministro de Justicia, Germán Garavano, al "insistir en todas las hipótesis", así como elr esto de funcionarios del Ejecutivo que viajan hasta la Patagonia para "plantar versiones falsas".