La resonancia magnética de un perro de raza Pug no tardó en viralizarse en Twitter y otras redes sociales luego de que el actor y comediante estadounidense Andy Richter, de 53 años, compartiera la imagen: "El pug de un amigo fue al veterinario", escribió.

 

 

Después de que el tuit se volviera viral, Andy realizó otra publicación para dejar tranquilos a los usuarios: "El Pug obtuvo un certificado de buena salud aunque está un poco confundido por la fama".

Los ojos saltones del can llamó la atención de los internautas y la publicación obtuvo más de 132.000 "Me Gusta" en pocas horas en la red social del pajarito.

Por su parte, el veterinario londinense Rory Cowlam dijo, en una entrevista con el medio Independent, que si bien la mayoría de las imágenes de resonancia magnética parecen inusuales para los ojos inexpertos, incluida la de los humanos, admitió que la imagen del pug es "muy extraña".

"Tienen ojos enormes, narices abultadas. La condición se llama braquiocefalia. Nosotros, por medio de la selección humana, los creamos para que se parezca más a un bebé humano, porque creemos que es tierno, pero desafortunadamente este aspecto lindo no es muy bueno para el animal", agregó el veterinario, teniendo en cuenta que esto les puede traer problemas para respirar, propensos a padecer obesidad y trastorno de sueño.