"Una hermosa raya verde y naranja a la luz del día", así describió el suceso un ciudadano a la prensa estadounidense que también recogió testimonios de sonidos fuertes que no tenían explicación aparente. 

Lo cierto es que el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) no dio cuenta de ningún temblor en la región que abarca los estados de Texas y Oklahoma, donde se observaron los fenómenos.

 

Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional de Norman (Oklahoma) intentó dar una explicación y planteó que es posible que el ensordecedor ruido pueda ser atribuido a "un bólido o a la ruptura de un meteorito".