Mauricio Macri a ordenó un fuerte ajuste en la provincia de Buenos Aires para el año que viene y, por más que chille, María Eugenia Vidal ya puso manos a la obra en el Presupuesto 2019 de la Provincia. Por supuesto, los que se verán afectados serán los vecinos que, además de ver cómo la inflación les come el poder adquisitivo, tampoco contarán con el respaldo del Estado. 

Según un estudio de la Univerisdad de Avellaneda (Undav) “el Presupuesto 2019 asigna 16 veces más fondos al pago de intereses de deuda que a programas industriales". La casa de altos estudios alertó que el proyecto “replica la lógica nacional de un considerable ajuste del gasto público, en paralelo al aumento de la presión impositiva”.

 

 

Economía en UNDAV on Twitter

 

El proyecto "se termina quedando a mitad de camino entre el pretendido ajuste del gasto, y un déficit financiero significativo”. En ese sentido, la UNDAV alerta que “contiene menos fondos para programas sociales y de seguridad que este año, en relación a la inflación que se proyecta”.

Además la Undav alertó que los municipios tendrán "menos fondos", ya que al transferirse las "responsibilidades  fiscales desde la Provincia a los municipios bonaerenses" implicará "$8 millones" de subsidio para la tarifa social de energía, $2.534 millones destinados al déficit del CEAMSE y un gasto de $2.450 millones destinados a las tarifas de los transportes.

El informe sostiene "que la mayoría de las cuentas públicas empeoran en la comparación entre 2018 y 2019". "Por ejemplo, los recursos corrientes crecerán por debajo de la inflación (-1,4%), mientras que los de capital directamente caen en términos nominales (-67,3%)" señala el análisis de la UNDAV.

 

 

"Como resultado primario operativo, antes de pago de intereses y obras de infraestructura, se tiene un superávit levemente superior a los $10.000 millones. No obstante, el mismo es 48,9% menor al del año pasado y, una vez computados los intereses de la deuda, se transforman en un déficit de $40.161 millones", dice el informe.