Después de haber sido despedida con insultos que se hicieron públicos y que desataron un pequeño escandalete que ya esconden bajo la alfombra, Sandra Heredia, la ex empleada del ministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triaca, demandó a la familia por un monto de 3.700.000 pesos.

La situación generó algunas repercusiones, que hubieran sido mucho mayores de tratarse del gobierno anterior, pero que con un decreto algo ridículo para cualquier jurista se ocultó. El tema parecía acabarse con la decisión del Gobierno nacional de prohibir la designación de familiares de funcionarios en puestos de alta jerarquía. "Sandrita" no se la iba a hacer tan fácil al ministro como el presidente Mauricio Macri que lo ratificó en el Gabinete nacional.

En las últimas horas, la mujer le envió una carta documento al hermano del funcionario, Carlos Triaca, exigiéndole el pago de $ 3.700.000 en concepto de “daños y perjuicios” por tratarla de ladrona y adjudicarle problemas psicológicos en una entrevista que brindó al programa de Rolando Graña en América Tv el día 16 de enero de 2018. 

"Me dejaron sin trabajo, en la calle y no obstante eso me denigraron, me arrastraron por el piso como si fuera la peor"

Según el portal OPI Santa Cruz que tuvo acceso a la carta documento, Heredia le endilga en el texto a Carlos Triaca haberla acusado “de manera falaz, maliciosa y sin sustento legal alguno, afirmando que durante el transcurso del vínculo laboral que nos uniera, respectivamente en los últimos años, hubo faltantes en la casa lo cual llevó a una mala relación en los últimos meses, por eso yo la tuve que despedir". Además, la demandante agrega: "Asimismo, no conforme con tan grave acusación, refirió que: "Esta persona, es una persona que tiene una enfermedad bastante grande, no física, sino psíquica”.

Respecto a la suma millonaria que calculó como resarcimiento, Heredia explicó a OPI que se debe a lo difícil que le resultará ahora encontrar trabajo. “Con respecto al monto, con mi abogado hemos analizado el daño que me hizo este problema en su conjunto, pero las palabras de Carlos en particular, porque yo tengo 45 años, de la noche a la mañana me dejaron sin trabajo, en la calle y no obstante eso me denigraron, me arrastraron por el piso como si fuera la peor, tratándome prácticamente de loca y de ladrona y eso me cierra el camino para encontrar otro trabajo”, argumentó y agregó: "Mi abogado hizo un cálculo estimativo de lo que yo debería ganar, a partir del último sueldo cobrado ($ 19.500), hasta mi jubilación y es ahí de donde sale esta cifra que le estamos pidiendo al señor Triaca”. 

La ex empleada fue indemnizada por la familia Triaca la semana pasada con 340 mil pesos, ya que fue echada sin el preaviso ni mediando la causa correspondiente. Además, el contrato que tiene en el SOMU es hasta el 12 de febrero próximo, por lo que no contará con ninguna fuente laboral después de esa fecha.